En la actualidad, la mirada del kinesiólogo esta dirigida a prevenir lesiones.Una perspectiva que no solo es saludable si no que representa un ahorro económico .

Desde hace varios años el interés ya sea tanto de la educación física, el fitness y el entrenamiento está puesto en el movimiento.

¿Cómo nos movemos?

Ya quedaron atrás los viejos esquemas de ejercicios analíticos para mejorar y corregir nuestra calidad de movimiento.

A los análisis biomecánicos propios de la física aplicados a organismos inanimados pasamos a un terreno más complejo donde se suma la neurología y la sicología.

Hoy ya no hablamos de mecánica músculo esquelética sino que hablamos de control motor.

Pero cómo podemos encontrar las alteraciones del control motor en nuestros pacientes?

Qué métodos de evaluación podemos utilizar?

Qué correlación podemos encontrar en el diagnostico medico?

Estas alteraciones muchas veces asintomáticas, aumentarán el riesgo de lesión, y un organismo disfuncional será menos eficiente mecánica y metabólicamente hablando.

Según la evidencia científica los principales factores de riesgo, la presencia de lesión previa, asimetrías, alteración del control motor e índice de masa corporal aumentado.

El cuerpo no realiza movimientos aislados cuando hacemos un movimiento sino que son una secuencia de activaciones y percepciones que se procesan en el cerebro dando como resultado un patrón de movimiento determinado.

Con una serie de evaluaciones estandarizadas podemos determinar esa forma de movernos y el índice de riesgo de lesión que nuestro movimiento demuestra.

Estas evaluaciones son:

  • FMS (screen de movimiento funcional).
  • YBT (Test de propiocepcion dinámica).
  • SFMA (Evaluación selectiva de movimiento funcional).
  • Score de estabilización Lumbar (McGill).

De este grupo de evaluaciones surge la perspectiva de rehabilitación funcional y entrenamiento funcional como eje de la prevención y de la mejora deportiva.

De aquí que nuestro enfoque de trabajo en el área de la rehabilitación apunta a detectar, corregir y mejorar los patrones de movimiento que aseguren la función normal del sistema neuromusculoesquéletico.

Es importante entonces, en relación a un correcto diagnóstico funcional hecho por las evaluaciones, elaborar un programa correctivo debidamente seleccionado

El cual una vez llevado adelante nos permitirá comenzar con un entrenamiento funcional para mejorar la condición física.